Rellena el formulario, cuéntanos qué necesitas y lánzanos tu mensaje sin rodeos. Aquí no hace falta contraseña secreta, maletín esposado ni gadgets imposibles, solo escribir tu consulta y darle al botón de Enviar.
Y si lo tuyo es el contacto directo, también puedes escribirnos o mandarnos un WhatsApp. Prometemos responder más rápido que un actor cuando le dan réplica.
Si mientras leías la web te ha surgido alguna duda, este es el momento de hacer tu entrada en escena. Escríbenos, cuéntanos qué necesitas y te responderemos encantados. Y si tu pregunta no aparece en las preguntas frecuentes, no pasa nada. En el teatro siempre hay espacio para la improvisación, y estaremos encantados de darte la respuesta entre bambalinas.
No hay descanso. La función va seguida de principio a fin para mantener el ritmo y que el alumnado no pierda la atención en ningún momento.
Muy poco. Nosotros traemos todo: sonido, escenografía, actores y energía. Tú solo tienes que traer el alumnado y un enchufe. Ni focos, ni escenario profesional, ni milagros logísticos. Si hay aula, hay teatro.
Entre 50 y 60 minutos. Lo justo para que aprendan inglés, se rían, canten y aún les dé tiempo a llegar al recreo sin perderse el bocadillo.
Solo disfrutar. No hay que traducir, animar ni gritar “¡silencio!”. Ya lo hacemos nosotros con micrófono y acento británico.
Para todos. Nuestras obras están pensadas por niveles: infantil, primaria, secundaria y bachillerato. Cada grupo entiende, participa y se lleva algo nuevo, aunque no se sepa aún si dog se escribe con “o” o con “a”.
Aprenden inglés sin darse cuenta. Mejoran la comprensión auditiva, la pronunciación, las expresiones del día a día y, sobre todo, pierden la vergüenza de hablar. Lo que empieza como teatro acaba siendo clase de speaking con carcajadas incluidas.